Hace tiempo, en mi clase de Ciencias Sociales, la profesora nos dijo una frase que le había dicho una madre al emperador musulmán que fue derrotado en no se qué guerra. No ando muy puesta en Ciencias Sociales. Y dice así:
Llora como mujer
lo que no supiste defender como hombre.
Y no se por qué, pero esa frase me entusiasmo y a la vez me ofendió. Primero os contare porque me ofendió para luego contaros por qué me entusiasmo tanto.
Me ofendió mucho que nos tomase a las mujeres como simples muñecas de porcelana. Que algunas sean cursis, presumidas, machistas e inseguras, no quiere decir que las demás seamos así. Por hay chicas que somos defensoras de nuestros derechos, buscamos la comodidad en vez de la moda, feministas y seguras de nosotras mismas. Muchas de nosotras somos capaces de hacer lo que haría cualquier hombre sin preocuparnos de si se nos ha roto una uña. Muchas nos da igual salir a la calle sin retocar. Y a muchas nos da igual no mantener la boca cerrada cuando deberíamos. Entonces, ¿por que esta madre dice esto? ¿Se supone que esta generalizando? Pues si nos pusiésemos a contar, seriamos mas las seguras de nosotras mismas que de pijas.
La cosa que me entusiasmo fue el poderío de la madre. Su autoridad con su hijo. Porque ese es el prototipo de madre que ahí que seguir. Firme y rígida. ¿Por qué no somos así todas? Clavadas en nuestras decisiones. La admiro, aunque la detesto.